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Columnas Social

Circunstancias

¿Qué es la misofonía?

Mtro. Francisco Pineda
TORREÓN, COAH., jueves 13 de febrero 2020, actualizada 9:52 am


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La misofonía es una condición mental, que aunque no muy común, existe en ciertas personas quienes se molestan extremadamente y con frecuencia debido a que otros emiten sonidos que para muchos pasan desapercibidos. En casos extremos es una condición que puede impactar la vida social de un individuo.

Probablemente muchos hemos notado que en ciertas circunstancias, por decir, a la hora de las comidas en casa o el restaurante; en el trabajo, la escuela, el cine, y en muchos otros lugares, sobre personas quienes emiten sonidos, que para muchos es indiferente, pero para otros es una experiencia muy molesta, a veces difícil de controlar, que provoca enojo y agresividad en casos extremos. Ejemplos de estas situaciones pueden ser la persona quien reacciona ante otra quien es ruidosa en la masticación de los alimentos o chicle, el sorbido al tomar refresco con popote o la sopa caldosa con una cuchara, o el que respira ruidosamente detrás de nosotros en el cine debido a congestión nasal, etc.

Seguido también observamos gente con poca tolerancia hacia ciertos sonidos o ruidos mientras se intenta leer o estudiar, dormir, o simplemente descansar, por ejemplo, el ruido del tráfico, el ladrido de perros de los vecinos, el goteo de una llave de agua, el sonido de un reloj de pared, el sonido de una persona que tiende a despejarse la garganta constantemente, etc. Casos en los cuales alguien batalla bastante para adaptarse a ciertas situaciones debido a la baja tolerancia a ciertos sonidos, sobre todo el procedente de otras personas. Esta condición, que de acuerdo a investigadores y terapeutas que trabajan con las personas que la sufren, no es común, sin embargo, debido a lo penoso la gente tiende a ser discreta en su expresión de molestia o enojo. De ahí que a veces es difícil detectarlo. A estas reacciones conductuales muchos clínicos en el campo de las ciencias de la conducta le llaman misofonía.

El tema de la misofonía es relativamente reciente al grado de que la palabra no existe en los diccionarios de las lenguas española e inglés. La denominación surgió a principios del milenio, y aún se sigue investigando por psicólogos, psiquiatras y neurocientíficos. El término literalmente quiere decir repudiación o detestación al sonido, específicamente aquél emitido por otras personas. Antes se creía que era una condición médica de tipo auditiva, pero recientemente y basado en estudios se le está dando a la condición un enfoque diferente. Oficialmente no es un diagnóstico incluido en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), es decir no es considerada una enfermedad mental. La misofonía es una condición mental en la cual sonidos que otra persona hace al respirar, comer, o tomar, etc. desencadenan emociones negativas fuertes que para muchos no son razonables, o parecen exageradas considerando las circunstancias. Estas emociones pueden ser estrés, ansiedad y enojo desmedido.

El psicólogo James Cartreine, catedrático en la Escuela de Medicina en la Universidad de Harvard, afirma en su artículo Misophonia (abril 2017, Harvard Health Publishing) que algunas personas han reportado rasgos de misofonía desde la edad de 9 años, y que aún no se sabe con certeza sobre sus causas. El Dr. Cartreine agrega que de acuerdo a evaluaciones médicas la condición no está relacionada a enfermedades de los oídos, y posiblemente esté asociado con la forma en que el cerebro procesa los sonidos, la cual automáticamente se manifiestan en el cuerpo. Debido a la ambigüedad de la misofonía algunos clínicos a veces la confunden con otras condiciones mentales como el trastorno bipolar, la ansiedad, o el trastorno obsesivo compulsivo. Otro clínico quien ha estudiado el tema es el psiquiatra holandés Arjan Schroder (junio 2017). El sugiere que aún es prematuro decir que las bases cerebrales son causas de la misofonía debido a la falta de suficiente evidencia de investigación.

La realidad es que una gran mayoría nos incomodamos ante los sonidos emitidos por otras personas, y que los signos de la condición llamada misofonía existen en muchos individuos que los han reportado. Sea misofonía, o un síntoma de algún otro trastorno más complejo, el punto es que si nos molestamos porque la persona sentada a un lado de nosotros en el cine es muy ruidosa al estar comiendo compulsivamente sus palomitas de maíz, lo más razonable y práctico es que nos cambiemos de asiento. Ahora, si la experiencia es tal, que nos irritamos demasiado y nos angustiamos, perdemos control, y reaccionamos agresivamente contra el cinéfilo, entonces la respuesta no sólo es cambiarse de asiento, sino también considerar la opción de consultar con alguien sobre las reacciones negativas, porque esta reacción agresiva muy probablemente no ha sido la primera, ni será la última. Gracias por su interés en esta columna.

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